Me parece interesante compartir algunos de los trabajos realizados durante mi carrera que pueden serviros de ayuda.
SUPERDOTADOS
DEFINICIÓN DE SUPERDOTADO
Todos los investigadores coinciden en señalar que la superdotación es una capacidad intelectual general o varias capacidades cognitivas muy por encima de observamos y entendemos que un niño en referencia a su edad ha de tener.
La misma terminología que se ha usado y se usa es diferente y confunde a las familias y profesores. De este modo se habla de superdotado, biendotado, sobredotado intelectual, talento, prodigio, genio, niño precoz etc.
Superdotado (de super = sobre, por encima; dotado = provisto naturalmente de determinadas cualidades) es utilizado para referirse a una aptitud de inteligencia general y creatividad que está por encima de lo que es normal. Las aptitudes son capacidades humanas “naturales”, que tienen su origen len las estructuras genéticas, y dan lugar a las diferencias individuales; pueden observarse cuando no existe instrucción o práctica.
CARACTERÍSTICAS
Presentan una parte de los siguientes rasgos:
Una capacidad por encima de la media (C.I. > a 130, 135 o 140 -según autores-).
El profesor, y más del 50% de sus compañeros, suelen reconocerle como el más listo de clase.
Bastantes veces es el mayor de los hermanos (no único).
Es un gran lector, lee cuentos y libros con gran rapidez.
Posee un amplio vocabulario. Tiene interés por consultar libros y enciclopedias.
Si tiene oportunidad de elegir prefiere jugar con compañeros mayores que él.
Le gusta dialogar con adultos y se interesa por el porqué de las cosas.
A menudo plantea cuestiones bastante originales.
Profundiza y se obstina en terminar las tareas que comienza.
Suele ser sensible a la injustifica independientemente de que sea el perjudicado.
Frecuentemente tiene un elevado sentido del humor.
Le gusta trabajar solo. Es bastante independiente e individualista.
Suele ser generoso y altruista. Tiene actitudes prosociales.
Plantea cuestiones originales y no suele rechazar la rutina.
Es bastante despistado para las cosas que no son de su interés.
Es bien aceptado y tiene popularidad entre sus compañeros.
Independientemente de que lo ejerza o no, suele tener capacidad de liderazgo.
ETAPAS SEGÚN LA EDAD
El desarrollo de las capacidades intelectuales del superdotado se puede dividir en tres etapas cruciales:
Infancia:
El bebé superdotado no es como los demás niños de su edad. Muestra gran precocidad en el aprendizaje y en la interacción con el entorno.
Son muy sensibles y responden antes que un bebé normal a los estímulos tanto visuales como auditivos. Sin embargo si los estímulos ópticos son repetitivos no les prestan demasiada atención debido a que poseen una extraordinaria memoria fotográfica.
Su desarrollo comunicativo es prematuro. Comienzan a hablar antes que un niño normal y su vocabulario será más extenso, pero aún así el lenguaje expresivo será igual al de los demás niños de su edad. Lo que sí se aprecia es un mayor uso de formas interrogativas, fruto de su gran curiosidad.
Durante esta etapa el niño suele mostrar una amplia capacidad para realizar gran cantidad de trabajo al que dedicará mucho tiempo y esfuerzo. También mostrará mayor competitividad con todos sus iguales en el campo del talento con un gran afán de ser el mejor y habilidad para aprender con rapidez nuevas técnicas relacionadas con su talento. Ya en los bebes superdotados puede apreciarse esta perseverancia y una alta gratificación personal cuando logran realizarla correctamente.
La familia es muy importante para que el bebé desarrolle su capacidad intelectual, pues una buena respuesta familiar facilitará una correcta evolución. Por otro lado, está demostrado que el orden de nacimiento influye en el superdotado. El primogénito suele recibir una estimulación directa por parte de la madre, y las reacciones de ésta también son mayores si se compara con los hijos posteriores.
Adolescencia:
Este periodo no es fácil para la vida de una persona, y se complica aún más cuando hablamos de los superdotados porque es una etapa de grandes transformaciones.
Las capacidades cognitivas cambian y los jóvenes reflexionan sobre sus propios pensamientos, tienen opiniones sobre conceptos relacionados con los valores sociales y morales cada vez más concretos y afianzados.
También en este periodo el papel de los padres es crucial, ya que la falta de interés de los progenitores por el trabajo de sus hijos puede generar que el rendimiento de los superdotados baje, así como la falta de seguridad en ellos mismos. Existe un porcentaje muy importante que si no recibe el apoyo necesario opta por abandonar los estudios, a pesar de su alto coeficiente intelectual.
Deben de tener libertad para tomar decisiones y cierta independencia, aunque sin descuidar el apoyo familiar.
Este tipo de jóvenes, aunque no suelen tener problemas con sus compañeros, prefieren compartir su tiempo extraescolar con personas mayores, con desarrollo intelectual parecido al suyo y sus amigos suelen ser más escasos que los de cualquier adolescente de su edad.
En recientes investigaciones se ha demostrado que hay una estrecha relación entre inteligencia, confianza en sí mismo, autoimagen positiva y autoaceptación.
Madurez:
El superdotado que ha conseguido un nivel de formación apropiada suele conseguir un buen puesto de trabajo, normalmente de especialista, con una remuneración acorde con su nivel de responsabilidad y en el que trabajará con comodidad.
Es corriente que trabaje aislado pero que sea valorado por sus compañeros por su alta capacidad para resolver problemas o realizar un trabajo de alta calidad.
Si durante la adolescencia abandona los estudios y no consigue el nivel de formación adecuado es probable que desarrolle un tipo de trabajo que no exija especialización, en el que se encontrará con grandes problemas de aceptación de sí mismo, y a menudo también puede tener dificultades para aceptar normas de sus superiores.
NECESIDADES DE ESTOS NIÑOS
- Psicológico:
o Sensación de éxito en un ambiente dinámico (no aburrimiento)
o Flexibilidad (horario, actividades…)
o Intervenir en la evaluación y la planificación.
o Reducir al máximo la presión experna.
- Social:
o Sentir que son aceptados.
o Poder confiar en sus profesores y en el resto de los niños.
o Compartir sus ideas, preocupaciones y dudas sin que sus compañeros se burlen o sean inhibidos por sus profesores.
o Atmósfera de respeto y de comprensión.
o Asistir a trabajos en grupos.
o Profesores sociales, buenas relaciones con padres, alumnos y profesores.
- Intelectual:
o Ritmo distinto (enseñanza individualizada)
o Distintos recursos.
o Dejar que utilicen su creatividad.
PROBLEMAS QUE PRESENTAN ESTOS NIÑOS
- Personal:
o Falta de hábito de trabajo.
o Problemas de ansiedad y de conducta.
- Familiar:
o Padres abrumados (mucha tendencia al castigo y poco refuerzo)
o Padres con mucha ansiedad.
- Escolar:
o Conocimiento curricular:
No emplea los conocimientos e incluso los oculta.
Desmotivación en las áreas que no interesan.
Expresión oral por encima de la escrita (hablan mucho y escriben poco)
Descuido de tareas escolares.
o Condición escolar:
Poco participativo en clase y dificultad de relación con sus iguales.
Excesivamente autocrítico.
Actitud negativa hacia el colegio.
Apatía/Aburrimiento.
. INTERVENCIÓN
Intervención psicopedagógica:
- Aceleración:
Consiste en adelantar al niño en los cursos académicos hasta situarlo en el curso adecuado a su nivel de conocimiento.
Hasta ahora ha sido la forma más utilizada para responder a las necesidades educativas de estos alumnos.
o Ventajas:
El alumno está con un grupo adecuado a su nivel de conocimientos.
Se elimina la posible desmotivación de estar en un grupo donde tiene todo superado.
Parece adecuada para alumnos que demandan mayor cantidad de información o contenidos más complejos.
Las matemáticas se prestan más a la aceleración.
o Desventajas:
Presiones sociales innecesarias.
Nivel de experiencia distinto a los alumnos de otras edades.
La enseñanza no es individualizada, es la misma para todo el grupo.
Saltar parte de una asignatura puede generar lagunas.
- Agrupamiento: (grupo homogéneo)
Formación de grupos de niños, a tiempo total o parcial, según sus capacidades y habilidades. Se diseña para ello un currículum enriquecido y diferenciado. Va desde la formación de grupos de aprendizaje dentro del mismo aula hasta la creación de centros específicos.
o Ventajas:
Los alumnos pueden relacionarse y trabajar con otros de capacidades e intereses similares.
Los especialistas pueden estimularles en el desarrollo de sus habilidades e intereses.
Los especialistas pueden desarrollar determinados procesos de aprendizaje.
Los alumnos son separados de sus clase habitual por periodos cortos de tiempo.
o Desventajas:
La selección de alumnos es difícil, pueden quedar excluidos.
Abandonar la clase habitual puede hacer desarrollar rechazo hacia ellos.
Acudir a otra aula, podría suponer trabajo doble para el alumno.
Debe estar muy bien planificada y organizada. No siempre todos los docentes están de acuerdo.
- Enriquecimiento: (heterogéneo)
Es la estrategia clave. El enriquecimiento o la adaptación del currículum, es una estrategia que trata de individualizar los procesos de enseñanza-aprendizaje introduciendo modificaciones en la profundidad y extensión de los contenidos del currículum y en la metodología de trabajo que se utiliza. (Atención individualizada)
o Ventajas:
Los alumnos se educan en grupos heterogéneos sin diferencias superioridades o inferioridades.
El profesor habitual puede dotar y modificar el programa de enseñanza y de ese modo responder a las necesidades del alumno superdotado que está en su aula.
Los procedimientos educativos para los superdotados tienen la misma estructura que los diseños para el resto de los alumnos.
El plano afectivo-social se verá menos afectado. (Dependiendo de la edad).
o Desventajas:
Los profesores suelen estar sobrecargados de trabajo. Se suelen proveer ayuda antes a los alumnos menos hábiles, que a los hábiles.
Algunos profesores piensan que su formación no es la adecuada para suministrar actividades enriquecedoras.
Intervención curricular:
Castelló (1996) ofrece alternativas de enriquecimiento curricular a esas dificultades. En síntesis, su solución consta de cuatro niveles:
a) Ampliaciones del currículo que consiste sino en ampliar el número de objetivos del currículo durante un período determinado. Esta tarea es la que más se adecua, según Castelló, a los alumnos precoces. Esto no significa el utilizar objetivos presentes en cursos posteriores, sino profundizar en los objetivos comunes con fórmulas paralelas y colaterales, en lo que el autor denomina enriquecimiento horizontal.
b) Adaptaciones del currículo o, de otra manera, una reconfiguración de éste, aglutinando los objetivos ordinarios en unidades más complejas en las que se prioriza el establecimiento de relaciones. La expresión adecuada sería la de enriquecimiento radial. Esto precisa por parte de los docentes de un conocimiento profundo de los contenidos curriculares. Hay que permitirle al alumno un cierto ordenamiento personal de los materiales, para implicarle adecuadamente.
c) El entrenamiento metacognitivo se refiere al desarrollo de los esquemas de pensamiento (Feuerstein, 1993) que obtengan e máximo provecho de los recursos intelectuales y de aprendizaje del alumno. A través de procedimientos de concienciación, planificación y verificación se consigue que el alumno conozca sus recursos y las mejores opciones para utilizarlos. Este tipo de programas se ha manifestado muy eficaz en alumnos de todo tipo.
d) Enriquecimiento aleatorio. En este caso la directriz primada, como apunta Castelló, es la motivación del alumno, al que hay que ofrecer un currículo flexible y alternativo. El alumno decide, entre las ofertas, en cuál de ellas va a trabajar y con qué profundidad. Lo que interesa es que la inclusión e materiales resulte motivante. No se prima el control riguroso sino el acceso a los materiales y medios de profundización de los temas, lo que confiere libertad al alumno y por ende seguridad en sí mismo.
HIPERACTIVIDAD
DESCRIPCIÓN DEL TRASTORNO:
La hiperactividad infantil es un trastorno de conducta, de origen neurológico que no siempre evoluciona favorablemente.
La hiperactividad infantil ha recibido una gran variedad de nombres entre los que destacan el de “Disfunción cerebral menor”, “Lesión cerebral mínima”, “Disfunción cerebral mínima”, “Síndrome del niño hiperactivo”, “Reacción hipercinética de la infancia” y “Síndrome hipercinético”.
Fue descrito por primera vez en 1902 por Still. Se trata de niños que desarrollan una intensa actividad motora, que se mueven continuamente, sin que toda esta actividad tenga un propósito. Van de un lado para otro, pudiendo comenzar alguna tarea, pero que abandonan rápidamente para comenzar otra, que a su vez, vuelven a dejar inacabada. Esta hiperactividad aumenta cuando están en presencia de otras personas, especialmente con las que no mantienen relaciones frecuentes. Por el contrario, disminuye la actividad cuando están solos.
Si comparamos estas cifras con la frecuencia de otras alteraciones infantiles como, por ejemplo, el retraso mental, entenderemos que la hiperactividad ser considerada como la alteración infantil más frecuente.
Recientes estudios advierten que un 25% de los niños hiperactivos incurren en actos delictivos, abusan de la droga y el alcohol y tienen serios problemas de personalidad en la vida adulta.
En la actualidad, los estudios sobre la hiperactividad infantil han proliferado llegando a conocerse mejor tanto los orígenes de este trastorno como su evolución y tratamiento.
Estos estudios ponen de manifiesto los dos hechos siguientes:
- El trastorno principal de estos niños es el "Déficit de atención" y no el "Exceso de actividad motora".
- El "Déficit de atención" habitualmente persiste y el "Exceso de actividad motora" desaparece.
CARACTERÍSTICAS:
Antes de describir las características de un niño hiperactivo conviene hacer las siguientes advertencias:
- El niño hiperactivo no tiene un comportamiento extravagante, extraño o inusual durante la infancia. Las conductas que manifiesta el niño hiperactivo son conflictivas sólo por la frecuencia con que se presentan, su excesiva intensidad y la inoportunidad en el momento en que suceden.
- Son muy impulsivos y desobedientes, no suelen hacer lo que sus padres o maestros les indican, o incluso hacen lo contrario de lo que se les dice. Son muy tercos y obstinados, a la vez que tienen un nivel muy bajo de tolerancia a las frustraciones, con lo que insisten mucho hasta lograr lo que desean. Esto junto sus estados de ánimos bruscos e intensos, su temperamento impulsivo y fácilmente excitable, hace que creen frecuentes tensiones en casa o en el colegio.
- Según Still, estos niños son especialmente problemáticos, poseen un espíritu destructivo, son insensibles a los castigos, inquietos y nerviosos. También son niños difíciles de educar, ya que pocas veces pueden mantener durante mucho tiempo la atención puesta en algo, con lo que suelen tener problemas de rendimiento escolar a pesar de tener un cociente intelectual normal.
- Estos niños tienen más dificultades para controlar su conducta cuando están con otros niños que cuando están solos. Esto se debe a sus dificultades para mantener la atención y a la gran facilidad que tienen para distraerse.
- Son niños incapaces de estarse quietos en los momentos que es necesario que lo estén. Un niño que se mueva mucho a la hora del recreo y en momentos de juego, es normal. A estos niños lo que les ocurre es que no se están quietos en clase o en otras.
No todos los niños hiperactivos manifiestan todas las características que a continuación se describen. Sin embargo, las dificultades de atención, la impulsividad y la hiperactividad no suelen faltar aunque se manifiestan con un grado de severidad muy diferente en cada niño.
Atención:
Lo que más caracteriza al niño hiperactivo es su dificultad para mantener la atención durante ciertos periodos de tiempo y cercana a detalles.
En el colegio el niño hiperactivo es incapaz de concentrarse en la realización de tareas que duran un largo periodo de tiempo. Por eso comete errores por no fijarse en los trabajos o en las diferentes actividades y pasa con frecuencia de una tarea a otra, sin concluir ninguna, ya que evitan situaciones que implican un nivel constante de esfuerzo mental.
Es frecuente que el niño centre su atención en los estímulos menos relevantes en la información que se le presenta siendo así la distracción más vulnerable a los estímulos del contexto ambiental que cualquier otro niño por lo que tiene gran facilidad para distraerse.
Esto se manifiesta en casa debido a las dificultades para seguir las directrices que se le marcan. A veces puede dar la impresión de que no a oído o simplemente que no ha escuchado.
Impulsividad:
- Con frecuencia actúa de forma inmediata sin pensar en las consecuencias.
- Está inquieto con las manos o los pies y no puede sentarse quieto.
- Está activo en situaciones en que es inapropiado.
- Habla de forma excesiva, responde antes de que la otra persona termine, tiene dificultad para esperar su turno y frecuentemente interrumpe.
- En el colegio, sus cuadernos están sucios y descuidados. Las actividades escolares se realizan de forma irreflexiva y desorganizada.
- En casa, el niño tiene paciencia para seguir las reglas del juego y, en consecuencia, no sabe jugar solo, no se entretiene con ningún juguete y continuamente pasa de una actividad a otra.
Hiperactividad:
Lo más característico de estos niños es la excesiva actividad motora. Siempre están en continuo movimiento, corren, saltan por la calle, nunca quieren ir cogidos de la mano...
Su excesivo movimiento no persigue ningún objetivo, carece de finalidad.
Comportamiento:
Su comportamiento es imprevisible, inmaduro e inapropiado para su edad.
Los niños hiperactivos no son malos, pero sí traviesos.
Su impulsividad les lleva a convertir en acto cualquier deseo y a causa de esto continuamente se meten en líos. De ahí a que ante cualquier fechoría sean siempre ellos los primeros que aparecen como sospechosos.
En ocasiones, estos niños se muestran agresivos y violentos con sus compañeros e incluso con los adultos. Esta agresividad no es verbal (amenazas, incultos…), sino también física (destrozan los juguetes de otros niños y los suyos propios, se enzarzan en peleas con sus compañeros o agraden a sus padres o a cualquier otra adulto que trate de oponerse a sus planes.
Asimismo, el niño hiperactivo miente con frecuencia y comete pequeños hurtos. Por este motivo, los padres consideran que su hijo hiperactivo no tiene conciencia de lo que hace, ya que su conducta no se adecua a ningún criterio ético e incluso legal.
Aprendizaje:
- La mayoría de los niños hiperactivos presentan dificultades en el aprendizaje por su falta de atención, reflexión y la incesante inquietud motora.
- El 40 ó 50% de los niños hiperactivos tienen un bajo rendimiento escolar.
- Tienen dificultades perceptivas, con lo cual no diferencian bien entre letras y líneas y tienen poca capacidad para estructurar la información que recibe a través de los distintos sentidos.
- Las dificultades de los niños hiperactivos consisten en la adquisición y el manejo de la lectura, escritura y el cálculo.
- Son torpes para escribir o dibujar, tienen mala letra y cometen grandes errores de ortografía.
- En cálculo, se olvidan de las llevadas y operaciones básicas.
- En lectura, omiten palabras, sílabas e incluso renglones, no comprenden lo que leen, pueden identificar las letras pero no saben pronunciarlas correctamente.
- En ocasiones, los profesores atribuyen su falta de rendimiento a algún déficit sensorial (visual o auditivo) o a variables de tipo personal, como la pereza o la desobediencia.
- Tienen dificultad para memorizar y para generalizar la información adquirida debido al poco tiempo de concentración y a la facilidad de distracción que se les caracteriza.
- Estos niños están escolarizados en colegios ordinarios ya que cuando se les aplican test psicológicos individualmente las puntuaciones son normales e incluso mejores que las de sus compañeros.
Desobediencia:
Este es el problema más inminente dentro de la familia. Aquí, el niño hace lo contrario de lo que se le pide o, simplemente, no lo hace. Por otra parte, el niño hiperactivo tiene una especial tendencia a hacer lo prohibido.
Dada esta peculiaridad, es lógico que a los padres les resulte verdaderamente difícil enseñar a estos niños a obedecer o a adquirir ciertos hábitos de higiene y cortesía.
Habilidad emocional:
Presentan cambios bruscos de humor, se irritan enormemente cuando sus deseos no son satisfechos “ya y ahora”. Con el tiempo, el niño hiperactivo tiende a formarse un pobre concepto de sí mismo (como por ejemplo ser malos, no tener amigos y ser torpes para el estudio) y no aceptan perder, por lo que no asumen sus propios fracasos atribuyéndosela a otros compañeros.
EPIDEMIOLOGÍA:
Su incidencia es alta en la población infantil. Así, diversas investigaciones estiman que del 3% al 5% de los niños menores de 10 años son hiperactivos. Por otra parte, es importante señalar que esta conducta es 10 veces más frecuente en los niños que en las niñas.
Además de las diferencias cuantitativas, varios autores han señalado que en los niños los comportamientos impulsivos, la excesiva actividad y la falta de atención, persisten durante más tiempo, se mantienen constantes a través de sucesivos cursos escolares y se incrementan al aumentar las exigencias escolares.
La evolución de la hiperactividad no se caracteriza por seguir una línea uniforme ni específica. El pronóstico conlleva impulsividad, fracaso escolar, comportamientos antisociales e incluso delincuencia.
- De 0 a 2 años:
Los antecedentes de muchos niños hiperactivos revelan complicaciones en el embarazo o en el parto, estas dificultades pueden considerarse un factor de riesgo.
Presentan descargas mío clónicas durante el sueño, problemas en el ritmo del sueño y durante la comida, períodos cortos de sueño y despertar sobresaltado, resistencia a los cuidados habituales, reactividad elevada a los estímulos auditivos e irritabilidad.
Los padres tienen que repetir hasta diez veces las cosas antes de que el niño se disponga a realizarlas. Es decir la desobediencia es lo primero que se percibe.
- De 2 a 3 años:
Poseen una inmadurez en el lenguaje expresivo, actividad motora excesiva, escasa conciencia de peligro y propensión a sufrir numerosos accidentes, por no pesar antes de actuar, y en ocasiones, de cierta gravedad. Sin embargo, en la mayoría de las veces se limitan a brechas y contusiones, sin a penas importancia.
- De 4 a 6:
Problemas de adaptación social, desobediencia y dificultades en el seguimiento de normas.
Según la valoración de los profesores y de los padres del niño hiperactivo, se muestra inquieto, impulsivo, con falta de atención, agresivo y desobediente.
Con frecuencia está distraído. No parece escuchar cuando se le habla, no sabe jugar sólo y las relaciones con sus compañeros se caracterizan por peleas y discusiones.
Es característico el juego de estos niños.
Por un lado no saben jugar solos y además tienden a apartarse con los juguetes que son más novedosos para ellos. Los manipulan hasta que se cansan y los dejan destrozados.
Cuando juegan con otros no admiten perder, no son capaces de seguir las reglas del juego. Esto hace que sean rechazados por sus compañeros.
A esta edad, las técnicas del castigo tradicional no son eficaces para controlar la conducta del niño o incluso pueden llegar a ser un obstáculo. Cuando se les castiga, se enfadan y cogen rabietas. A esta edad no relacionan todavía el castigo con su mala conducta y culpan de todos sus problemas a sus hermanos o compañeros de juego.
- De 6-12:
A partir de 6 años: Impulsividad, déficit de atención, fracaso escolar, comportamientos antisociales y problemas de adaptación social.
A esta edad el niño hiperactivo pasa a ocupar el primer plano de la clase. Su problema le hace que no sepa mantener la disciplina en clase y además tiene más dificultades de aprendizaje que sus compañeros.
Para los profesores:
- Es un "mal educando" y un "holgazán".
- Piensan que los padres tienen la culpa de su comportamiento, por lo que encarece y dificulta la relación entre el colegio y la familia. Esto a su vez incrementa la conducta hiperactiva en el niño.
- En algunas ocasiones pueden pensar que es un problema de inmadurez, le aconsejan a los padres que el niño repita curso. Esto no soluciona nada, ya que la hiperactividad no es sólo una cuestión de curso.
A esta edad se manifiestan las dificultades de aprendizaje en el niño.
La relación con sus compañeros:
- No es buena, lo rechazan, por las diferentes actitudes que manifiestan ante el grupo (agresividad, impulsividad...)
- En otras ocasiones se inviertan los papeles y pasan a desempeñar el papel líder de la clase ya que sus actitudes son vistas como hazañas y como algo que divierte.
A esta edad, debido a su impulsividad, también se caracterizan por cometer pequeños hurtos.
Todo esto genera en el niño sentimientos, estados y sensaciones de inseguridad, fracaso e insatisfacción.
No es fácil percibir en el niño una autoestima y autoconcepto bajo debido a que frecuentemente mienten para ganarse la aprobación de todos los que le rodean (profesores, padres, compañeros…)
A partir de los siete años, si no se le ayuda puede tener síntomas de depresión, consecuencia de su fracaso para adaptarse a las demandas de su entorno.
La conducta disruptiva del niño hiperactivo se agrava a partir de los siete años, sus intereses cambian y todo se hace más complejo.
- Adolescentes:
Si partimos del hecho de que para cualquier niño la adolescencia es una etapa difícil, más aún lo es para un niño hiperactivo.
La relación con los padres empeora. El niño hiperactivo se vuelve más discutidor, desafiante, rebelde…
El rendimiento académico disminuye notablemente y las relaciones con sus profesores empeoran. Todo esto contribuye a que la autoestima se haga cada vez más negativa.
Los padres de los niños hiperactivos, a esta edad, se enfrentan a problemas más graves que las madres de otros niños. Todo se debe a que los niños hiperactivos son más susceptibles a ciertos riesgos como:
- El alcohol.
- La adicción a las drogar.
- Las experiencias sexuales (no tienen la madurez suficiente como para integrar en su vida el acto sexual, llegando a realizar el acto indebidamente). De hecho, el número de adolescentes hiperactivas embarazadas es superior al de adolescentes no hiperactivas
- Los accidentes de tráfico (son más propensos a tener accidentes de tráfico, debido a su imprudencia y a que no anticipa las consecuencias de sus acciones).
EVALUACIÓN:
Los niños hiperactivos constituyen un grupo muy heterogéneo. No todos presentan las mismas conductas alteradas. No coinciden en su frecuencia e importancia ni en las situaciones o ambientes en los que se muestran hiperactivos. Además, incluso difieren respecto al origen y posibles causas de sus problemas. Así, en la evaluación del niño hiperactivo intervienen varios profesionales, médicos (neurólogo, pediatra, psiquiatra), psicólogos y maestros fundamentalmente buscando un criterio común para la puesta en marcha de la terapéutica a seguir.
La evaluación se concreta en las siguientes áreas:
• Estado clínico del niño. Este aspecto se ocupa de los comportamientos alterados y anomalías psicológicas que presenta actualmente.
• Nivel intelectual y rendimiento académico. Los informes que proporciona el colegio han de referirse a cómo es la conducta del niño y sus calificaciones académicas en el curso actual y cómo han sido en años anteriores. En esta evaluación se tienen en cuenta tanto los aspectos positivos como los negativos.
• Factores biológicos. Se evaluaran mediante un examen físico exhaustivo para detectar posibles signos neurológicos, anomalías congénitas u otros síntomas orgánicos que resulten de interés.
• Condiciones sociales y familiares. Se analizan: nivel socioeconómico, comportamientos de los miembros de la familia, clima familiar, relaciones interpersonales, tamaño, calidad y ubicación de la vivienda familiar, normas educativas, disciplina, cumplimiento de normas y horarios, actitudes de los padres hacia los problemas infantiles, factores o acontecimientos desencadenantes de los conflictos.
• Influencia del marco escolar. La evaluación de este aspecto está justificada por el papel que desempeña la escuela tanto en la detección de las alteraciones infantiles como en el tratamiento posterior. El interés se centra en dos áreas: factores personales y organización estructural del centro. Respecto a los factores personales, se analizan las actitudes de los maestros cuando los alumnos violan la disciplina o incumplen las normas escolares, así como las pautas de conducta que estos profesionales adoptan cuando han de dirigir las clases; en definitiva, se trata de averiguar si son profesores autoritarios o flexibles. En cuanto a la organización del centro, interesa sobre todo los aspectos materiales y de funcionamiento, así como la ubicación del mismo y su estructura organizativa.
Además de los exámenes neurológicos que se apoyan en los datos proporcionados por el electroencefalograma y la cartografía cerebral, así como de la exploración pediátrica que insiste en ensayos de coordinación y persistencia de movimientos, la valoración de la hiperactividad se completa con una evaluación psicológica que tiene varios ejes: información proporcionada por adultos significativos para el niño (padres y profesores), informes del propio niño y observaciones que sobre su conducta realizan otras personas en el medio natural.
PAUTAS DE INTERVENCIÓN:
- Consejos y actividades más importantes a tener en cuenta los padres:
o Prestarle atención, escuchándole y hablándole con paciencia.
o Mantener una entrevista personal con la profesora cada 15 días, con le fin de ser un profesor de apoyo.
o Utilizar los intereses del niño y emplearlos como elementos motivacionales para ayudarle a aprender de una manera más eficaz.
o Tener siempre claro que los padres son el modelo a seguir del niño, y por ello han de ser coherentes y responsables.
o Fomentar la confianza y la autoestima en el niño.
o Aceptarlo tal y como es y tratar de no generarle unas expectativas erróneas que estén por encima de sus posibilidades.
o Procurarle una situación estructurada en el hogar (mantener un horario de comida, baño, etc.)
o Comunicarle con antelación cualquier posible cambio en la dinámica del hogar de manera que se le permita adaptarse a ella.
o Hacerle partícipe en las tareas domésticas.
o Comentar con el niño sus malas actuaciones tratando de hacerle ver que es necesario pensar antes de actuar.
o Utilizar la ausencia de premio como castigo.
o Reforzarle cuando hace algo bien con sonrisa o palabras de elogio.
o Dieta nutritiva adecuada.
o No ser permisivo.
o Utilizar la autoridad de forma asertiva.
- Consejos y actividades más importantes a tener en cuenta los maestros.
o Utilizar siempre la técnica del subrayado con colores, de tal modo que el niño se centre sobre la información que es más relevante.
o Nombrar al niño responsable de dar los avisos fuera de clase, de tal modo que puedan levantarse de vez en cuando.
o Buscarle un pupitre tranquilo, lejos de la ventana o la puerta, y lo más cerca posible del profesor.
o Utilizar auriculares durante las explicaciones.
o Darle órdenes simples y breves.
o Darle un encargo una vez que ha cumplido el anterior. No permitirle que deje las cosas a la mitad.
o Sentarle de espaldas a la clase si su capacidad de atención no mejora.
o Seguir de cerca su trabajo cuando tenga que hacerlo solo.
o Alterar el trabajo que debe realizar en el pupitre con otras actividades que le permitan levantarse y moverse un poco.
o Permitirle hacer algunos ejemplos sencillos cuando tenga que enfrentarse a nuevas tareas, para que se familiarice con ellos y pierda el miedo
o Enseñarle a mantener un orden en su mesa.
o Mantener una tutoría con los padres cada 15 días mínimo y explicarles de forma clara y concreta la conducta del niño y lo que pueden hacer ellos para controlarle.
o Evitar humillarlo o hacerse sentir culpable delante de sus compañeros.
- Pautas de intervención propias con la familia y la psicopedagoga:
o Lo primero que haríamos, cuando identificásemos en un centro a un niño que presentan las características comunes de un niño hiperactivo, sería notificarlo a los padres para que busquen apoyo fuera del colegio. Si optan por ese apoyo, la profesora del niño debería de ponerse en contacto con el mismo, para llevar un seguimiento continuo y eficaz.
o Comunicar a los padres en las tutorías semanales, los progresos, anotados por la maestra y la psicopedagoga, del niño en la escuela y en el aula.
o Conviene que el profesor les entregue a los padres cada semana un plan de actividades comunes a las realizadas en el aula durante esa semana.
o Fomentar en el niño tanto nosotras como profesoras, como los padres la autoestima y el autocontrol.
- Pautas propias para favorecer la mejora del niño:
o Creemos que sería muy bueno ponerle pautas de comportamiento estables para cada situación.
Para ello creemos que sería conveniente observar en el niño aquellas conductas inadecuadas, anotarlas e ir modificándolas con el tiempo y reforzándolas.
o No permitir que el alumno en cuestión deje de realizar las actividades marcadas en clase.
o Mantenerle ocupado todo el tiempo, para que no llegue a cansarse de ninguna actividad y si esto ocurriera cambiar sobre la marcha de ejercicio.
o Corregir sus posturas en la silla.
DISLEXIA
DEFINICIÓN:
La dislexia no es propiamente una enfermedad, sino un trastorno del desarrollo que afecta al lenguaje y se manifiesta en alteraciones graves de la lectura y la escritura, independientemente de presentar una deficiencia intelectual, motriz, visual o en cualquier otro ámbito que explique mejor dicho trastorno.
Ciertos pacientes sólo tienen problemas para leer y deletrear palabras largas y poco comunes, en tanto que otros las tienen para reconocer las letras del abecedario, y otros con las "palabras pequeñas" como "a", "es", "por", "pero". Algunos no pueden leer bien en voz alta; otros consiguen hacerlo, pero sin comprender lo que han leído.
Cada vez más especialistas distinguen no simplemente entre grados de dificultad en lectura, ortografía o escritura, sino también entre tipos de dislexia adquirida como: profunda o fonémica, fonológica o semántica, superficial, auditiva y visual.
La dislexia como cualquier otra alteración, sólo puede corregirse si con posterioridad al diagnóstico se aplica la terapia oportuna.
Este trastorno se manifiesta en sujetos con una inteligencia normal e incluso superior, sin daños neurológicos o físicos evidentes, que no tienen problemas emocionales ni sociales, no viven en un medio social-económico-cultural desfavorable ni tampoco están sometidos a procesos de aprendizaje inapropiados.
Según el DSM – IV la dislexia es un trastorno de lectura y se caracteriza por omisión, sustituciones, errores en le velocidad y en la comprensión lectora.
Los niños que presentan dislexia, han tenido una adquisición fónica más tardía, han tenido dificultades en la fluidez, progresan de forma lenta en la lectura y lo llevan acarreando hasta los 7 años, a los que se unen después los problemas de lectura y de escritura a los 9 – 11 años. Por eso se habla de dislexia evolutiva y adquirida y no se podrá diagnosticar antes de los 7 años.
TIPOS DE DISLEXIA:
• La dislexia evolutiva:
Se la considera cuando aparecen dificultades y síntomas parecidos o iguales a los disléxicos en niños que inician su aprendizaje, pero rápidamente estos síntomas desaparecen por sí solos durante el aprendizaje. Los síntomas a los que hacemos mención son inversiones en la escritura y/o en la lectura, adiciones, omisiones, escritura en espejo, vacilaciones, repeticiones, entre otras.
• La dislexia adquirida:
Tener dislexia adquirida, implica tener alguna lesión que afecta al área del lenguaje (disfunción cerebral mínima). Existen tres tipos:
- Profunda o fonémica:
La dificultad es de tipo semántico, y hay dificultad para comprender el significado de las palabras, con adición de prefijos y sufijos, mayor facilidad para las palabras de contenido que para las de función.
- Fonológica o semántica:
Desorden en la lectura en el cual una persona puede leer palabras que le son familiares pero tiene dificultad para leer las desconocidas o de difícil pronunciación.
- Superficial:
Los niños tienen dificultades dependiendo de la longitud y complicación de las palabras.
- Visual:
Es la dificultad para seguir y retener secuencias visuales y para el análisis e integración visual de los rompecabezas y tareas similares. Esta se caracteriza por la inhabilidad para captar el significado de los símbolos del lenguaje impreso.
No esta relacionado con problemas de visión, sólo con la inhabilidad de captar lo que se ve. La mayoría percibe letras invertidas y perciben también invertidas algunas partes de las palabras, son lentos y tienen problemas con la secuencia. Este tipo de dislexia es la más fácil de corregir, por medio de ejercicios adecuados pueden aprender los signos gráficos con precisión y gradualmente aprender secuencias; pero la lentitud persistirá.
- Auditiva:
Es la dificultad para discriminar los sonidos de letras y trabados, reconocer pautas de sonido, secuencias, palabras, ordenes e historias. Esta es la forma de dislexia más difícil de corregir y radica en la inhabilidad de percibir los sonidos separados (discontinuos) del lenguaje oral. La mayoría de los disléxicos auditivos presentan una audición normal. Su facultad discriminativa auditiva, trae como consecuencia grandes dificultades en el deletreo y la composición.
La enseñanza fonética tradicional carece de sentido para ellos. También presentan dificultades en repetir palabras que riman, interpretar marcas diacríticas y pronunciar palabras con exactitud, teniendo estos niños obstruidas las relaciones fundamentales de sonidos y símbolos del lenguaje su trastorno se hace difícil de corregir, y las ideas y ejercicios especialmente ideadas para ellos requiere de mucha paciencia, tanto para el docente como para el niño.
EVOLUCIÓN DE LA DISLEXIA SEGÚN LA EDAD:
Durante el primer año el niño puede parecer algo lento en el aprendizaje del alfabeto y de otros aspectos visuales del vocabulario en aquellas letras que son semejantes, ya sea por su grafía (p – q ó b – d), semejantes por su pronunciación (f – v ó p – b).
Presentan con más frecuencia alteraciones o permutaciones en monosílabos (fue por fla, los por sol) o compuestas (bra, bre…)
Si a los 7 años de edad el niño apenas ha progresado en la lectura y el deletreo, habrá que proporcionarle una ayuda adecuada, sino su nivel estará cada vez más retrasado con respecto a su edad cronológica.
Niños de Preescolar (Educación Infantil)
• Historia Familiar de problemas disléxicos (padres, hermanos, otros familiares)
• Retraso en aprender a hablar con claridad
• Confusiones en la pronunciación de palabras que se asemejan por su fonética
• Falta de habilidad para recordar el nombre de series de cosas, por ejemplo los colores
• Confusión en el vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial
• Alternancia de días "buenos" y "malos " en el trabajo escolar, sin razón aparente.
• Aptitud para la construcción y los objetos y juguetes "técnicos" (mayor habilidad manual que lingüística, que aparecerá típicamente en las pruebas de inteligencia.), juegos de bloques, lego,
• Dificultad para aprender las rimas típicas del preescolar
• Dificultades con la palabras rimadas
• Dificultades con las secuencias
Niños hasta 9 años
• Particular dificultad para aprender a leer y escribir
• Persistente tendencia a escribir los números en espejo o en dirección o orientación inadecuada.
• Dificultad para distinguir la izquierda de la derecha.
• Dificultad de aprender el alfabeto y las tablas de multiplicar y en general para retener secuencias, como por ejemplo los días de la semana, los dedos de la mano, los meses del año.
• Falta de atención y de concentración.
• Frustración, posible inicio de problemas de conducta.
Niños entre 9 y 12 años
• Continuos errores en lectura, lagunas en comprensión lectora.
• Forma extraña de escribir, por ejemplo, con omisiones de letras o alteraciones del orden de las mismas.
• Desorganización en casa y en la escuela.
• Dificultad para copiar cuidadosamente en la pizarra y en el cuaderno.
• Dificultad para seguir instrucciones orales.
• Aumento de la falta de autoconfianza y aumento de la frustración.
• Problemas de comprensión del lenguaje oral e impreso.
• Problemas conductuales: impulsividad, corto margen de atención, inmadurez.
Niños de 12 años en adelante.
• Tendencia a la escritura descuidada, desordenada, en ocasiones incomprensible.
• Inconsistencias gramaticales y errores ortográficos, a veces permanencia de las omisiones, alteraciones y adiciones de la etapa anterior.
• Dificultad para planificar y para redactar relatos y composiciones escritas en general.
• Tendencia a confundir las instrucciones verbales y los números de teléfono.
• Gran dificultad para el aprendizaje de lenguas extranjeras.
• Baja auto-estima
• Dificultad en la percepción del lenguaje, por ejemplo en seguir instrucciones.
• Baja comprensión lectora.
• Aparición de conductas disruptivas o de inhibición progresiva. A veces, depresión.
• Aversión a la lectura y la escritura.
PROBLEMAS DE APRENDIZAJE QUE PUEDEN IR UNIDOS A LA DISLEXIA:
- La disgrafía: son las dificultades en la realización de los trazados gráficos que requiere la escritura.
- La disortografía: son las dificultades para reproducir correctamente las grafías que integran las palabras.
- Inadaptación personal, el niño disléxico se encuentra sin puntos de referencia o de apoyo, presentando en consecuencia inseguridad y falta de estabilidad en sus reacciones.
- Problemas de falta de atención y concentración, debido al esfuerzo intelectual que tiene que realizar para superar sus dificultades, suele presentar un alto grado de fatiga, lo cual produce una atención inestable y poco continuada, por tanto, los aprendizajes de lectura y escritura le resultan áridos y sin interés.
- Desmotivación por el estudio, la falta de atención hacen que sientan desinterés y ausencia de atractivo hacia las tareas escolares. Su rendimiento y calificaciones escolares son bajas, llegan a ser considerados como niños con retardo intelectual.
- Fracaso escolar, con aversión hacia la lectoescritura.
Como consecuencia de ello, podemos encontrar algunos desajustes a nivel de comportamiento y emocional:
• Aumento de la falta de auto-confianza y de la frustración.
• Baja auto-estima.
• Aparición de conductas disruptivas o de inhibición progresiva.
Estos tres trabajos expuestos anteriormente me sirvieron de gran ayuda para entender más a fondo algunos de los trastornos que los niños/as presentan.
En el trabajo de la hiperactividad, tuve la oportunidad de acudir a un colegio para que me dieran un caso real y evaluarlo en el trabajo.
Una buena amiga mía, tiene dislexia, por lo que me sirvió de gran ayuda para la realización de la investigación y evaluación de la misma.
Los tres son trabajos realizados con gran cariño y esfurzo. En cada uno de ellos hice un caso práctico real con su correspondiente evaluación que no he podido añadir.
Espero que os ayuden :)
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